viernes, 19 de junio de 2009

Laura... Socialdemocracia y visión de futuro

Con gran optimismo, los liberacionistas tuvimos el pasado 7 de junio, nuestra convención.

Doña Laura Chinchilla obtuvo un inobjetable triunfo sobre los compañeros Johnny Araya M. y don Fernando Berrocal, básicamente porque supo canalizar su imagen de mujer, funcionaria pública experimentada e intachable trayectoria personal. En resumen: Laura: Firme y Honesta.

Sin embargo durante la campaña han surgido algunas interrogantes que fueron contestadas por doña Laura en sendos discursos, el de aceptación del triunfo el día 7 de junio en la noche y el del día 18 de junio en el acto de declaratoria oficial de la candidatura en el Balcón Verde.

En el primero estableció las bases de su campaña nacional. Aseguró que su gestión de gobierno junto a Oscar Arias la inspira y la motiva para seguir el la senda de esta administración liberacionista, para que Costa Rica continúe caminando. Pero además, sentó las bases de su propio discurso. Sin hacer separación de género retó a sus contendientes en la lucha por la presidencia a que se atrevan a hablar de cambio... siendo políticos tradicionales como el que mas, "nos dirán que ellos representan el cambio", pero en realidad si quieren hablar de cambio ¿que mas que tener a una mujer en la presidencia? "Si quieren hablar de cambio, acá los esperamos".

En el segundo, más inspirador que el anterior en mi opinión personal , profundizó en su discurso y calló a quienes la acusaban de su abandono a las raíces ideológicas del Partido Liberación Nacional. Claramente señaló: “Vamos, verdaderamente, a abrigar con gran cariño y amor a esa hermosa familia liberacionista. Esta casa será la casa de todos y todas. Tengo muy clara mi primera tarea como candidata a partir de hoy: unir al partido. Pero unirlo no en torno a una persona, unirlo, sobre todo, en torno a un proyecto político. Quiero unir a Liberación en torno a una visión social demócrata de desarrollo. Ese ha sido y seguirá siendo nuestro derrotero”

Profundizó su discurso diciendo en que se iba a imponer su pensamiento social demócrata, como en la búsqueda de igualdad de oportunidades, de un estado que favorezca la acción de mercado, pero regulando la actividad económica en procura de asegurar la justa distribución de la riqueza, en la visión de desarrollo sostenible y en comunión con el medio ambiente. De verdad inspirador.

El proceso de la convención está cerrado. Veo un Partido Liberación Nacional fuerte, con una líder que efectivamente está tendiendo puentes, acercando sectores dentro y fuera del partido. Donde sus contendores en este proceso son ahora sus compañeros. Donde sus rivales la tendrán difícil, pues ahora: "por fin esta casa tiene MUJER".

los liberacionistas no elegimos candidata para Febrero del 2010, ¡elegimos PRESIDENTA!

JoseSo

martes, 17 de marzo de 2009

de la convocatoria a una Constituyente...

No soy abogado, de seguro se notará en mi opinión, pero ahí les va:
La discusión sobre una Asamblea Nacional Constituyente se puso en el tapete ante los acontecimientos recientes que ha sufrido el país, en especial ante el primer Referéndum desde la Institución de la llamada Segunda República, en 1949, precisamente con la constituyente que instauró la Constitución Política actual.
De forma visible existe un entrabamiento institucional y administrativo por parte del estado, propio de los controles que las reformas a dicha constitución, han ido siendo implementados.

El que nuestras instituciones no estén adaptadas a las nuevas necesidades que los acontecimientos y las coyunturas históricas que enfrenta el país, es que diversos sectores tanto políticos, en especial del Poder Ejecutivo y Legislativo, como sociales, mencionen la necesidad de reformas profundas que nos permiten un desarrollo global como país, acorde con estas nuevas circunstancias.

Para poder hacerlo de manera adecuada, Costa Rica requiere una profunda reforma constitucional. La única vía para ya sea remplazar la actual Constitución Política de 1949, o una gran reforma parcial, es por medio de la figura de una Asamblea Nacional Constituyente, como lo prevé la misma Constitución vigente en su artículo 196.

Coincido con quienes critican la actual Constitución por su fuerte carácter reglamentista que limita muchísimo el papel del Poder Ejecutivo, e inclusive también obstaculiza parcialmente el desempeño del Congreso. Como ejemplo de esto es que debemos legislar con temor y ya considerando el hecho que, aunque no exista perjuicio para nadie en un texto de una nueva ley, debamos enviar toda esa ley a la Sala IV, por la complejísima rigurosidad reglamentaria de la actual carta magna. El mejor de todos los ejemplos La Ley de Tránsito y los vivillos que mandaron recursos basándose en portillos constitucionales que incluso contravienen su mismo espíritu.

Pero una Constituyente no solo es para la redacción total de una nueva Constitución, sino también para grandes reformas parciales. Lo que puede darse, sin preocuparse entonces de necesariamente afectar sus normas pétreas o normas fundamentales.

Sé que muchos opinan que con las reformas parciales que han costado muchísimo tiempo, recursos, polarización política, etc. el pasarlas, se pueda seguir adecuando la Constitución, pero me parece que es necesario considerar una buena Reforma General, con el compromiso de todos quienes lleguen a ser Diputados Constituyentes, según el art. 196 de la actual Constitución, se comprometan a respetar las Normas fundamentales ya mencionadas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

... de la Crisis económica!

Como en otras ocasiones los medios en su afán de generar más ventas y mayor “rating”, empezaron a ver la amenaza de la crisis como la súper noticia para hacerlo. A sus dueños les salió el tiro por la culata, pues sus propios clientes redujeron sustancialmente su facturación publicitaria, sumándolos a ellos a la crisis (no vieron el cambio dramático en el enfoque de canal 7 -Telenoticias- de la semana pasada).

En el caso de Costa Rica, la crisis de Los Estados Unidos y del primer mundo la afecta de forma directa e indirecta, pero en ningún modo significaba el fin del mundo. Esto por cuanto a diferencia de dichas economías gigantescas y abiertas (desregularizadas), la nuestra es una economía con regulaciones por parte del estado, que provee un “colchón” al sector financiero inexistente en las bolsas accionarias. Por esto, me parece un enorme error señalar como nuestros, los peligros de dichas economías (nada mas lejano de la realidad) provocando un ambiente de desestimulo al consumo, especialmente interno, lo que pone en jaque al sector privado tanto comercial como productivo. La atención de la crisis económica internacional en sus efectos en Costa Rica debe centrarse en apoyar a los sectores que son directamente afectados en su demanda: el exportador en general, pero de manera especial el agro, y el turismo -primer fuente de divisas del país-. Este último el más afectado, pues basamos nuestra oferta a los países justamente en recesión, provocando desde octubre una caída de casi un 20% en la demanda y cancelación de reservaciones.

La solución para ambos está en la diversificación de la oferta a terceros mercados. En especial a mercados de economías mixtas y reguladas como son las de nuestros vecinos latinoamericanos. Así mismo, el caso del turismo puede volcar sus ojos al turismo interno, que este sector ha mantenido relegado en sus últimas décadas de vacas gordas.

Volviendo al caso del problema de decrecimiento del consumo, este crea más que un círculo vicioso una espiral que crearía como resultado más grave la recesión económica. Comparto algunas tesis de varios economistas, como es el caso del ex liberacionista y gran socialdemócrata keynesiano Juan Manuel Villasuso, en la necesidad de cambiar el sistema de bandas para una mejor regulación del sistema cambiario, a uno bajo el que se pueda controlar mejor el proceso inflacionario. No coincido eso sí, con la tesis de este economista con la reducción o eliminación temporal de las tasas de impuestos de ventas y/o consumo, pues estas son determinantes en el financiamiento en inversión social y obra pública del gobierno. Esto sería igual a una propuesta de permitir a los empresarios de reducir o eliminar temporalmente el aporte a la CCSS, para que no despidan a los empleados, es totalmente inviable.

Soy más de la tesis de reducción o eliminación de tasas arancelarias o impositivas a insumos de producción importados y a impuestos de consumo sobre costos operativos como la electricidad, y a la reducción temporal de la tasa del impuestos sobre la renta, especialmente de forma escalonada de acuerdo al tamaño de las empresas. De esta manera se incide positivamente en los costos operativos y productivos de las empresas, pero no desfinanciamos en especial a los programas de inversión social del gobierno.

El plan Escudo del Gobierno de la administración Arias toca muchos de estos puntos. Pero debemos apoyar, fortalecer y aportar a nuestro gobierno en especial los que estamos en el sector privado. Como profesional liberal y micro empresario, me toca innovar y ver con buenos ojos las bases que nos dejó el modelo de desarrollo socioeconómico que don Pepe, don Daniel y don Oscar Arias, entre muchos otros grandes liberacionistas, para sortear esta crisis, pero nos toca aportarle la actualización y acondicionamiento a las nevas circunstancias de el mundo globalizado, que nos hace compartir más las crisis que la riqueza con el resto del mundo.