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lunes, 12 de septiembre de 2016

... de la Constituyente... mi opinión.

Gracias, don Alex Solís Fallas, por su insistencia en poner este tema en discusión, el tipo del que, en nuestra política, hace falta.

Respeto el criterio a los compañeros que ,aquí, o en otros foros, han expresado sus reservas a esta iniciativa. Sin embargo, no concuerdo con ellos.

Muchos estuvieron, irremediablemente, involucrados en un referendo, sin pies ni cabeza, que fuera propuesto por el mismo Poder Ejecutivo de entonces, del cual, incluso, formaban parte. Reconozco que no fue por gusto de ellos, pero creo, respetuosamente, que fue una equivocación del entonces presidente Oscar Arias, la forma en la que se manejó la presentación ante el Congreso del refrendo, lo que llevó a Josér Miguel Corrales a ganar el recurso ante el TSE, que garantizó dicho referendo, pues el tema en discusión era una relación comercial regida por acuerdos internacionales, de organizaciones a las que pertenece el país, que era una decisión absolutamente potestad de un ejecutivo, respaldado por el mandato de las urnas.

Lo que resultó, más bien, fue el abrir un espacio, muy bien aprovechado por ambos extremos políticos de derechas libertarias y "neo-socialismos" populistas a la "venezolana" que, a su vez, provocó la incapacidad de avanzar en temas país, por la intransigencia obstruccionista de estos grupos. Lo que generó fue la irremediable polarización del país. Casualmente, todo de lo que se queja hoy, don Oscar.

En cambio, un referendo para determinar el re ordenamiento general de la ineficiente estructura de la administración pública actual, realmente ineficiente, es necesaria... Casi obligatoria.

Que los temores de esos compañeros, no sean la necesidad de hacer la Constituyente, sino el cómo y el cuando, pues simplemente se solucionarían al conversar con los promotores.

Pero, no podemos seguir con mas filtros y controles, que obra pública real. No debemos seguir con estos "controles" que han resultado más que ineficientes, con una ley de enriquecimiento ilícito, que no ha sido capaz de evitar los abusos, sino que lo digan las decenas de expedientes en el Ministerio Público y los estrados contenciosos.

No es posible el abuso del sistema por parte de algunas empresas privadas, que cuando pierden una licitación, la entraban, hasta judicialmente, para evitar su ejecución, en una especie de si no es mía, no es de nadie, a lo telenovela mexicana.

Necesitamos un marco en derecho de contratación administrativa, que prevenga conflictos, no los resuelva a dos años o más de plazo... Preventiva y no represiva.

El país tiene un vacío legal general para promover una sana alianza Público-Privada, salvo excepciones como la Ley de las Sociedades Públicas de Economía Mixta (Municipales), poco aprovechada por las municipalidades, pero que merece un reconocimiento al Dr. Arias Sánchez, por su promulgación al filo del término de su administración. Eso sí, obligatorio emitir su reglamento general, para corregir sus vacíos. 

Ese tipo de alianzas, son la única manera de evitar el rezago en infraestructura general que sufre el país, no veo otra.

La Ley de Concesiones de Obra Pública, en la práctica, ha resultado ineficaz e ineficiente.
Debemos, como partido, contribuir como históricamente lo hemos hecho antes, a cambiar el paradigma... el que como un "chip" se ha adherido a nuestro inconsciente colectivo, de reclamar al gobierno, pero no aportar soluciones, el de confrontar y no negociar, el de obstruir en lugar de proponer.

Por eso y muchas otras razones, celebro esta iniciativa.⁠⁠⁠⁠

... de la Constituyente... mi opinión.

Gracias, don Alex Solís Fallas, por su insistencia en poner este tema en discusión, el tipo del que, en nuestra política, hace falta.

Respeto el criterio a los compañeros que ,aquí, o en otros foros, han expresado sus reservas a esta iniciativa. Sin embargo, no concuerdo con ellos.
Muchos estuvieron, irremediablemente, involucrados en un referendo, sin pies ni cabeza, que fuera propuesto por el mismo Poder Ejecutivo de entonces, del cual, incluso, formaban parte. Reconozco que no fue por gusto de ellos, pero creo, respetuosamente, que fue una equivocación del entonces presidente Oscar Arias, pues el tema en discusión era una relación comercial regida por acuerdos internacionales, de organizaciones a las que pertenece el país, que era una decisión absolutamente potestad de un ejecutivo, respaldado por el mandato de las urnas.

 Lo que resultó, más bien, fue el abrir un espacio, muy bien aprovechado por ambos extremos políticos de derechas libertarias y "neo-socialismos" populistas a la "venezolana" que, a su vez, provocó la incapacidad de avanzar en temas país, por la intransigencia obstruccionista de estos grupos. Lo que generó fue la irremediable polarización del país. Casualmente, todo de lo que se queja hoy, don Oscar.

En cambio, un referendo para determinar el re ordenamiento general de la ineficiente estructura de la administración pública actual, realmente ineficiente, es necesaria... Casi obligatoria.

Que los temores de esos compañeros, no sean la necesidad de hacer la Constituyente, sino el cómo y el cuando, pues simplemente se solucionarían al conversar con los promotores.

Pero, no podemos seguir con mas filtros y controles, que obra pública real. No debemos seguir con estos "controles" que han resultado más que ineficientes, con una ley de enriquecimiento ilícito, que no ha sido capaz de evitar los abusos, sino que lo digan las decenas de expedientes en el Ministerio Público y los estrados contenciosos.

No es posible el abuso del sistema por parte de algunas empresas privadas, que cuando pierden una licitación, la entraban, hasta judicialmente, para evitar su ejecución, en una especie de si no es mía, no es de nadie, a lo telenovela mexicana.

Necesitamos un marco en derecho de contratación administrativa, que prevenga conflictos, no los resuelva a dos años o más de plazo... Preventiva y no represiva.
El país tiene un vacío legal general para promover una sana alianza Público-Privada, salvo excepciones como la Ley de las Sociedades Públicas de Economía Mixta (Municipales), poco aprovechada por las municipalidades, pero que merece un reconocimiento al Dr. Arias Sánchez, por su promulgación al filo del término de su administración. Eso sí, obligatorio emitir su reglamento general, para corregir sus vacíos. 

Ese tipo de alianzas, son la única manera de evitar el rezago en infraestructura general que sufre el país, no veo otra.
La Ley de Concesiones de Obra Pública, en la práctica, ha resultado ineficaz e ineficiente.
Debemos, como partido, contribuir como históricamente lo hemos hecho antes, a cambiar el paradigma... el que como un "chip" se ha adherido a nuestro inconsciente colectivo, de reclamar al gobierno, pero no aportar soluciones, el de confrontar y no negociar, el de obstruir en lugar de proponer.

Por eso y muchas otras razones, celebro esta iniciativa.⁠⁠⁠⁠

martes, 17 de marzo de 2009

de la convocatoria a una Constituyente...

No soy abogado, de seguro se notará en mi opinión, pero ahí les va:
La discusión sobre una Asamblea Nacional Constituyente se puso en el tapete ante los acontecimientos recientes que ha sufrido el país, en especial ante el primer Referéndum desde la Institución de la llamada Segunda República, en 1949, precisamente con la constituyente que instauró la Constitución Política actual.
De forma visible existe un entrabamiento institucional y administrativo por parte del estado, propio de los controles que las reformas a dicha constitución, han ido siendo implementados.

El que nuestras instituciones no estén adaptadas a las nuevas necesidades que los acontecimientos y las coyunturas históricas que enfrenta el país, es que diversos sectores tanto políticos, en especial del Poder Ejecutivo y Legislativo, como sociales, mencionen la necesidad de reformas profundas que nos permiten un desarrollo global como país, acorde con estas nuevas circunstancias.

Para poder hacerlo de manera adecuada, Costa Rica requiere una profunda reforma constitucional. La única vía para ya sea remplazar la actual Constitución Política de 1949, o una gran reforma parcial, es por medio de la figura de una Asamblea Nacional Constituyente, como lo prevé la misma Constitución vigente en su artículo 196.

Coincido con quienes critican la actual Constitución por su fuerte carácter reglamentista que limita muchísimo el papel del Poder Ejecutivo, e inclusive también obstaculiza parcialmente el desempeño del Congreso. Como ejemplo de esto es que debemos legislar con temor y ya considerando el hecho que, aunque no exista perjuicio para nadie en un texto de una nueva ley, debamos enviar toda esa ley a la Sala IV, por la complejísima rigurosidad reglamentaria de la actual carta magna. El mejor de todos los ejemplos La Ley de Tránsito y los vivillos que mandaron recursos basándose en portillos constitucionales que incluso contravienen su mismo espíritu.

Pero una Constituyente no solo es para la redacción total de una nueva Constitución, sino también para grandes reformas parciales. Lo que puede darse, sin preocuparse entonces de necesariamente afectar sus normas pétreas o normas fundamentales.

Sé que muchos opinan que con las reformas parciales que han costado muchísimo tiempo, recursos, polarización política, etc. el pasarlas, se pueda seguir adecuando la Constitución, pero me parece que es necesario considerar una buena Reforma General, con el compromiso de todos quienes lleguen a ser Diputados Constituyentes, según el art. 196 de la actual Constitución, se comprometan a respetar las Normas fundamentales ya mencionadas.