martes, 17 de marzo de 2009

de la convocatoria a una Constituyente...

No soy abogado, de seguro se notará en mi opinión, pero ahí les va:
La discusión sobre una Asamblea Nacional Constituyente se puso en el tapete ante los acontecimientos recientes que ha sufrido el país, en especial ante el primer Referéndum desde la Institución de la llamada Segunda República, en 1949, precisamente con la constituyente que instauró la Constitución Política actual.
De forma visible existe un entrabamiento institucional y administrativo por parte del estado, propio de los controles que las reformas a dicha constitución, han ido siendo implementados.

El que nuestras instituciones no estén adaptadas a las nuevas necesidades que los acontecimientos y las coyunturas históricas que enfrenta el país, es que diversos sectores tanto políticos, en especial del Poder Ejecutivo y Legislativo, como sociales, mencionen la necesidad de reformas profundas que nos permiten un desarrollo global como país, acorde con estas nuevas circunstancias.

Para poder hacerlo de manera adecuada, Costa Rica requiere una profunda reforma constitucional. La única vía para ya sea remplazar la actual Constitución Política de 1949, o una gran reforma parcial, es por medio de la figura de una Asamblea Nacional Constituyente, como lo prevé la misma Constitución vigente en su artículo 196.

Coincido con quienes critican la actual Constitución por su fuerte carácter reglamentista que limita muchísimo el papel del Poder Ejecutivo, e inclusive también obstaculiza parcialmente el desempeño del Congreso. Como ejemplo de esto es que debemos legislar con temor y ya considerando el hecho que, aunque no exista perjuicio para nadie en un texto de una nueva ley, debamos enviar toda esa ley a la Sala IV, por la complejísima rigurosidad reglamentaria de la actual carta magna. El mejor de todos los ejemplos La Ley de Tránsito y los vivillos que mandaron recursos basándose en portillos constitucionales que incluso contravienen su mismo espíritu.

Pero una Constituyente no solo es para la redacción total de una nueva Constitución, sino también para grandes reformas parciales. Lo que puede darse, sin preocuparse entonces de necesariamente afectar sus normas pétreas o normas fundamentales.

Sé que muchos opinan que con las reformas parciales que han costado muchísimo tiempo, recursos, polarización política, etc. el pasarlas, se pueda seguir adecuando la Constitución, pero me parece que es necesario considerar una buena Reforma General, con el compromiso de todos quienes lleguen a ser Diputados Constituyentes, según el art. 196 de la actual Constitución, se comprometan a respetar las Normas fundamentales ya mencionadas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

... de la Crisis económica!

Como en otras ocasiones los medios en su afán de generar más ventas y mayor “rating”, empezaron a ver la amenaza de la crisis como la súper noticia para hacerlo. A sus dueños les salió el tiro por la culata, pues sus propios clientes redujeron sustancialmente su facturación publicitaria, sumándolos a ellos a la crisis (no vieron el cambio dramático en el enfoque de canal 7 -Telenoticias- de la semana pasada).

En el caso de Costa Rica, la crisis de Los Estados Unidos y del primer mundo la afecta de forma directa e indirecta, pero en ningún modo significaba el fin del mundo. Esto por cuanto a diferencia de dichas economías gigantescas y abiertas (desregularizadas), la nuestra es una economía con regulaciones por parte del estado, que provee un “colchón” al sector financiero inexistente en las bolsas accionarias. Por esto, me parece un enorme error señalar como nuestros, los peligros de dichas economías (nada mas lejano de la realidad) provocando un ambiente de desestimulo al consumo, especialmente interno, lo que pone en jaque al sector privado tanto comercial como productivo. La atención de la crisis económica internacional en sus efectos en Costa Rica debe centrarse en apoyar a los sectores que son directamente afectados en su demanda: el exportador en general, pero de manera especial el agro, y el turismo -primer fuente de divisas del país-. Este último el más afectado, pues basamos nuestra oferta a los países justamente en recesión, provocando desde octubre una caída de casi un 20% en la demanda y cancelación de reservaciones.

La solución para ambos está en la diversificación de la oferta a terceros mercados. En especial a mercados de economías mixtas y reguladas como son las de nuestros vecinos latinoamericanos. Así mismo, el caso del turismo puede volcar sus ojos al turismo interno, que este sector ha mantenido relegado en sus últimas décadas de vacas gordas.

Volviendo al caso del problema de decrecimiento del consumo, este crea más que un círculo vicioso una espiral que crearía como resultado más grave la recesión económica. Comparto algunas tesis de varios economistas, como es el caso del ex liberacionista y gran socialdemócrata keynesiano Juan Manuel Villasuso, en la necesidad de cambiar el sistema de bandas para una mejor regulación del sistema cambiario, a uno bajo el que se pueda controlar mejor el proceso inflacionario. No coincido eso sí, con la tesis de este economista con la reducción o eliminación temporal de las tasas de impuestos de ventas y/o consumo, pues estas son determinantes en el financiamiento en inversión social y obra pública del gobierno. Esto sería igual a una propuesta de permitir a los empresarios de reducir o eliminar temporalmente el aporte a la CCSS, para que no despidan a los empleados, es totalmente inviable.

Soy más de la tesis de reducción o eliminación de tasas arancelarias o impositivas a insumos de producción importados y a impuestos de consumo sobre costos operativos como la electricidad, y a la reducción temporal de la tasa del impuestos sobre la renta, especialmente de forma escalonada de acuerdo al tamaño de las empresas. De esta manera se incide positivamente en los costos operativos y productivos de las empresas, pero no desfinanciamos en especial a los programas de inversión social del gobierno.

El plan Escudo del Gobierno de la administración Arias toca muchos de estos puntos. Pero debemos apoyar, fortalecer y aportar a nuestro gobierno en especial los que estamos en el sector privado. Como profesional liberal y micro empresario, me toca innovar y ver con buenos ojos las bases que nos dejó el modelo de desarrollo socioeconómico que don Pepe, don Daniel y don Oscar Arias, entre muchos otros grandes liberacionistas, para sortear esta crisis, pero nos toca aportarle la actualización y acondicionamiento a las nevas circunstancias de el mundo globalizado, que nos hace compartir más las crisis que la riqueza con el resto del mundo.

lunes, 26 de enero de 2009

de distritales del PLN y Laura Chinchilla

Tuve mi primera experiencia, no trabajando, sino como candidato a delegado -en este caso por Curridabat centro- en las pasadas distritales del Partido. He seguido de cerca la discusión de estimados amigos y compañeros de partido y de este foro, referente a este proceso y la permisibilidad de gente no-liberacionista de participar en el mismo, y aún no he llegado a inscribirme en ninguna de las dos posiciones. Pero este no es el fin de mi mensaje, solo la introducción para contarles mi experiencia personal.

Sabemos el desencanto que existe en la población general con la llamada “clase política”. Tampoco es el propósito de este mensaje juzgar si esta generalización sea justa o infundada, o si ha sido difundida por medios de comunicación que tienen sus propias agendas e intereses. Sólo quiero recalcar que nos guste o no, es una realidad.

Como sea, al aceptar la invitación de compañeros liberacionistas que querían presentar una opción diferente a la tenida en los últimos años en el cantón, a un electorado ávido de cambios y mejoras en todos los niveles de su entorno comunal; discutí y fijé una posición personal, que fue aceptada y respetada por quienes me invitaron, de que este esfuerzo no estuviera supeditado a los intereses y las estrategias políticas de una tendencia, sino a los intereses comunales. En particular a la tendencia que se acercaba más a la mayoría de gente involucrada, la de doña Laura Chinchilla.

Conforme el proceso fue avanzando, donde se denoto qué personas estaban realmente comprometidas con la causa, fui notando una percepción de la gente a la que visitamos. Ante la falta de recursos para comunicar nuestro proyecto a la comunidad por medios masivos eficientes, el grupo que me tocó encabezar junto a doña Elizabeth Arauz, decidimos hacerlo a la usanza antigua, puerta a puerta (chancleteada, diría mi amiga Gaby Alvarez). Esta experiencia nos permitía comentarles a los vecinos, fueran o no liberacionistas tradicionales, nuestra idea y nuestro proyecto. Pero lo más lindo era poder constatar que la gente después de un resquemor inicial se abrían a conversar de sus propias ideas y sugerencias, constatando que quienes estábamos ahí no éramos simples “peones políticos”, sino sus vecinos.

Pero no sólo recibí esa agradable sorpresa. Además, y sin que esto sea una medición científica y que posiblemente mi amigo Luis Fernando Acuña me critique por usar lo que le ha criticado a otros compañeros (aunque esto no fue en internet cafes, bares o paradas de bus), tuve una percepción fuerte adicional. Al hablar de política nacional, la mayoría de gente a la que nos acercamos nos confesó que si votaba en la convención del partido (los liberacionistas) o en las elecciones presidenciales por algún pre candidato del partido, sería por doña Laura Chinchilla.

Hombres y mujeres, jóvenes, no tan jóvenes -como yo- y de la “sub-90”. Expresaban cualidades y percepciones que yo mismo obviaba de doña Laura. No solo el hecho de ser mujer, sino el carácter firme de expresar, incluso ante sus propios compañeros de gobierno, sus propias posiciones como el caso de los Bonos Chinos. También expresaban el hecho de que les generaba mas confianza su personalidad, que otros de los estimables compañeros aspirantes, no como política sino como madre y persona común. Incluso gente que en el pasado se fueron del partido para apoyar al PAC, siendo incluso voluntarios en el pasado referéndum del TLC del NO, expresaron su simpatía por doña Laura.

Creo que esto obliga a doña Laura para ahondar en su mensaje, pensamiento y posiciones, para efectivamente no defraudar a estas personas.

Digo mayoritariamente, porque hubo también quienes se expresaron de forma despectiva, de doña Laura como “esbirro” de los Arias. En estos permeo, ineludiblemente, las críticas que también muchos hacen eco en la prensa.

Sin embargo, la gran mayoría se expreso muy positivamente de doña Laura. Sirios y Troyanos.

El hecho de que gente común se haya acercado a votar mayoritariamente por nosotros, sea por que compartieron nuestro proyecto comunal, o por que nos identificaron como cercanos a doña Laura, aunado a nuestro principio como liberacionistas (VIVA PEPE… vivan sus hombre), de luchar tanto por la transparencia como por la universalidad del sufragio (incluso en las instancias propias del Partido), es que pienso que debemos abocarnos a la búsqueda de una fórmula, que permita hacer más fuerte y grande al partido, sin ser EXCLUSIVOS sino lo contrario, pero sin debilitar nuestras posiciones permitiendo, como bien lo han dicho tanto Carlos Revilla, Luis Fernando Acuña como Marcelo Prieto, que elementos espurios influyan en la toma de decisiones internas de nuestro glorioso Partido Liberación Nacional.

Saludos Cordiales,

José Solano